Hasta los 4 ó 5 meses no existen todavía juegos propiamente dichos. El niño realiza ejercicios, que son movimientos llevados a cabo solo por placer funcional. Son movimientos que le dan placer: los hace con las manos, con la cabeza y los acompaña con una sonrisa. Chupar, tocar, apretar le permiten ejercitar sus acciones, pero todavía no presta atención a los objetos. Hay poca relación con ellos.
Las primeras acciones son iniciadas por el adulto. Él le presenta los objetos y lo guía en las acciones lúdicas a través de los gestos y las acciones cotidianas. Este contacto hace que descubra relaciones entre el sonido, el movimiento y las distintas percepciones táctiles que experimenta. Coordina así nuevos movimientos con sus ojos, su cabeza y sus manos.
En este período enriquecen el mundo del niño los móviles y las barras de cuna con sus formas, colores y sonidos. Estos juguetes son un alimento para su percepción visual, auditiva y táctil.